Los números kármicos y su significado

Las letras que componen nuestro nombre nos modelan, nos estructuran. Representan de algún modo nuestro "equipaje de partida", las ventajas y las desventajas que nos permitirán progresar a lo largo de nuestro camino de vida. Poseer o no letras de un cierto valor en nuestro nombre nos permite vivir o, por el contrario, no vivir la influencia de los números con los que están relacionados. Así, algunos tienen experiencias de vida que otros no tienen. Los números ausentes en el nombre se denominan, en numerología, "números faltantes" o "kármicos". Son significativos de comportamientos, de aspectos psicológicos, de defectos para superar. Estos últimos en ningún caso son definitivos, y se los puede mejorar, a partir del momento en que se es consciente, a fin de progresar y de transformarse en seres equilibrados, humanos y sociables. En todo caso, el apellido atenuará por supuesto las lagunas de nuestro nombre. Cada uno de nosotros posee puntos fuertes y puntos débiles que representan nuestro interés individual. No piense, de ningún modo, que un nombre y un apellido que contengan letras de cada uno de los nueve valores sea sinónimo de equilibrio perfecto y vida fácil. En ese caso, el sujeto tendrá que vivir cada una de las lecciones relacionadas con todos los números, ninguna con una intensidad particular, pero todas deberán ser vividas. Sepa que los que nos hace interesantes, son también nuestros defectos, nuestras faltas y nuestras debilidades, contra los cuales luchamos cotidianamente con el objetivo de progresar y de mejorar nuestras relaciones con los demás y con el mundo. En numerología, como en astrología, un tema demasiado equilibrado, signo a veces de demasiada facilidad, también puede ser sinónimo de falta de personalidad o de carácter, de linealidad y de una existencia monótona, apagada y sin gracia. Las lecciones relacionadas con nuestros números faltantes no son ineluctables, de eso puede estar seguro: se las puede subsanar desde el momento en que tomamos conciencia. Es bueno conocerlas en un niño, a fin de hacérselas trabajar lo más temprano posible, idealmente desde que tiene uso de la razón. Así, los padres formarán un ser más equilibrado, sociable, y capaz de avanzar con la cabeza alta en la existencia.

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1 El 1 es el símbolo de la unidad, es el origen de todo, es la inspiración creadora. Impar y masculino, representa el yo, la personalidad marcada del ser, su individualidad, su ambición, su voluntad, su energía. Está relacionado con el elemento fuego y en analogía con el Sol, el signo del León, la Casa I en astrología, y el temperamento bilioso. El sujeto marcado por el 1 deberá progresar por la vía de la independencia y de la realización personal. Bajo la influencia del número 1, se vivirá un periodo de inicio, de avance, de progresión, donde se verá favorecido el desarrollo personal, a veces con cierto aislamiento.

2 El 2 es símbolo de dualidad, de diversificación. Es cada cosa y su contrario, el yin y el yang, el frío y el calor, el día y la noche, el bien y el mal… Par y femenino, representa al otro, a la pareja, al compañero, al asociado. Está relacionado con el elemento agua y en analogía con la Luna, el signo de Cáncer, las Casas VII y a veces XI en astrología, y el temperamento linfático. El sujeto marcado por el2 deberá dar muestras de conciliación, de adaptación, de cooperación. Bajo la influencia del número 2, se podrá vivir un período de unión o de asociación, pero también de dualidad, de emotividad, de incertidumbre, a veces de separación.

3 El 3 simboliza la creación, surgida de la unión entre el 1 y el 2, reuniendo las fuerzas positivas y las negativas. Es sinónimo de expresión, de comunicación, de éxito, de vida social, de creaciones, literarias y artísticas específicamente. Está relacionado con el elemento aire, y en analogía con los planetas Júpiter y Mercurio, el signo Géminis, la Casa III en astrología y el temperamento nervioso-sanguíneo. El sujeto marcado por el 3 deberá tratar de expresarse, de comunicarse y de convencer mediante la voz, la escritura o cualquier otra forma creativa o artística. Bajo la influencia del número 3, se vivirá un periodo armonioso y creativo, a pesar de que haya riesgos de dispersión de energía y de actividad.

4 El 4 simboliza el espíritu entrando en la materia. Es el cuadrado, imagen de estabilidad, de poder, de construcción. Representa el trabajo, la labor, el servicio, a veces cierta rigidez o estrechez de miras. Está relacionado con el elemento tierra, los signos de Tauro y de Capricornio, las Casas IV y X en astrología y el temperamento nervioso. El sujeto marcado por el 4 debe aprender el significado de las palabras trabajo, orden, organización, servicio. Bajo la influencia del número 4, se aprende la lucha por la existencia, a esforzarse para crecer y desarrollarse. Este número aporta estabilidad, a menos que genere sentimientos de restricción.

5 El 5 simboliza la evolución, la libertad y los cambios, el y los placeres. Es sinónimo de sensualidad, de adaptabilidad. Además, está relacionado con el elemento aire, los planetas Marte y Mercurio, y en analogía con el signo de Acuario, a veces de Aries, la Casa V en astrología y el temperamento bilioso-sanguíneo. El sujeto marcado por el 5 deberá experimentar la libertad y los cambios, y dar muestras de adaptación y de flexibilidad. Bajo la influencia del número 5 se busca desarrollar los 5 sentidos, vivir su independencia. El 5 está asociado a los viajes, a los desplazamientos, al comercio, a la aventura o a las aventuras, al crecimiento, a la expansión, con todos los riesgos que esto acarrea: inestabilidad, versatilidad, inquietud, infidelidad.

6 El 6 simboliza la lucha del bien y el mal, la armonía del hombre que busca elevarse y superar sus instintos primarios. Es sinónimo de hogar, de casamiento, de vida doméstica, como así también de las responsabilidades que esto acarrea. Está relacionado con los elementos aire y tierra, y en analogía con el planeta Venus, los signos de Libra y de Virgo, de modo muy característico con la Casa VI en astrología, y con el temperamento sanguíneo. El sujeto marcado por el 6 deberá aprender a asumir las responsabilidades que le corresponden, y a aportar paz y equilibrio a su entorno. Bajo la influencia del número 6, se busca una vida familiar estable. El afecto, la armonía, la belleza. También se deben asumir las responsabilidades que trae aparejadas, mostrarse complaciente, so pena de conocer conflictos afectivos, litigios, incluso separación o divorcio.

7 El 7 simboliza el análisis interior y la búsqueda de la perfección. Es un número sagrado, y eminentemente espiritual. Es sinónimo de reposo, de meditación, de espiritualidad, de filosofía, de religión, de fe. Está relacionado con los elementos agua y tierra y en analogía con el planeta Urano, los signos de Cáncer y de Piscis, la Casa XII en astrología y con el temperamento linfático y nervioso. El sujeto marcado por el 7 deberá encontrar satisfacción personal en el estudio, la reflexión y la meditación, las respuestas a las preguntas esenciales de la existencia. Bajo la influencia del número 7, se busca la perfección interior, la sabiduría, el conocimiento y el saber. Tendrá que tratar de no descuidar los aspectos materiales de la vida, ni el plano sentimental.

8 El 8 simboliza el equilibrio, la verdad y la justicia. Dos por cuatro, es un número concreto y material. Es sinónimo de posesión, de poder, de materialidad. Está relacionado con el aire, y en analogía con los planetas Marte y Plutón, los de Aries y de Escorpio, las Casas II, VIII y XII en astrología y el temperamento bilioso. El sujeto marcado por el 8 deberá aprender a asumir sus funciones mediante el ejercicio de un poder justo y equilibrado, y a administrar razonablemente sus bienes materiales o los de los demás. Bajo la influencia del número 8, se pagan las deudas kármicas, relacionadas con las encarnaciones anteriores. En función de nuestros actos anteriores, este número nos aporta las consecuencias de aquello que hemos sembrado: crecimiento y desarrollo, éxito, logros o, por el contrario, pérdidas, quiebras, a veces con repercusiones sobre la salud. Es también lo que se denomina "efecto boomerang".

9 El 9 simboliza los logros, la realización suprema, la superación, la finalidad. Es sinónimo de humanidad, de sacrificio, de altruismo. Está relacionado con los elementos agua y fuego, y en analogía con el planeta Neptuno, los signos de Sagitario, Piscis, la Casa IX en astrología y los temperamentos bilioso y linfático. El sujeto marcado por el 9 debe aprender a olvidarse de sí mismo, mediante la satisfacción de las necesidades de los demás antes que las suyas. Es una lección difícil en nuestra sociedad materialista. Bajo la influencia del número 9, uno logra superarse y no pensar más en sí mismo. Uno aprende a dar y a darse. Se puede estar en contacto con los ámbitos públicos o de punta, el extranjero o lo extraño, la filosofía, lo oculto. Tendrá que cuidarse ante cualquier riesgo de desliz, de los sueños, de la utopía, o de la evasión de la realidad hacia paraísos artificiales.

Números maestros

11 El 11 simboliza la superación, las revelaciones, la intuición, la inspiración y los dones de clarividencia. Es sinónimo de una inteligencia superior y de ideales muy elevados sobre un plano abstracto. Está relacionado con el elemento aire sobre todo, el signo de Acuario, onceavo signo del zodíaco, y la Casa XI en astrología. El sujeto marcado por el 11 se muestra particularmente intuitivo, clarividente, y debe utilizar de manera positiva su ascendente sobre los demás, cumplir de algún modo su papel de guía espiritual. Bajo la influencia del número 11, se conoce la inspiración, se obtienen revelaciones y éxitos, mientras no se trate de la búsqueda desenfrenada de bienes materiales o de riquezas. La lección de este número es clara: no querer utilizar las posibilidades de realizaciones importantes que aporta para la satisfacción exclusiva de sus propias necesidades.

22 El 22 comporta las implicaciones del 11, pero además permite traducirlas en realizaciones tangibles. Simboliza la construcción, la creación, al más alto nivel. Es sinónimo de energía, de poder y de potencia, de resplandor y de concreción. Está relacionado fundamentalmente con el elemento tierra, con los planetas transaturnianos (Saturno y Platón), los signos de tierra (Tauro, Virgo, Capricornio) y el eje de las Casas IV y X en astrología. El sujeto marcado por el 22 debe construir, sobre cualquier plano, y dejar una huella de su acción a la humanidad. Bajo la influencia del número 22 se crea, se elabora, se realiza, a un alto nivel, para el bien de los otros y de la comunidad. Tendrá que tratar de no utilizar la potencia de las vibraciones presentes para la satisfacción exclusiva de sus propias necesidades y controlar la tensión extrema que acompaña a la presencia de este número.